viernes, 14 de mayo de 2010



Turismo vivencial en el País Vasco

Ya tenía casi dos meses viajando por España, y estaba a la espera de una respuesta sobre una beca de estudio para un postgrado de turismo rural en el País Vasco. Durante este tiempo intente trabajar para seguir viajando, y logre encontrar un trabajo temporal en una estación de ski en la zona de los Pirineos entre Lerida y Girona, un mundo maravilloso y luego encontré un trabajo en un restaurante. Era mi última vuelta por Madrid, ciudad que había elegido de enlace para visitar otras ciudades, pero no estaba segura si regresaría. El curso era organizado por el Gobierno Vasco con apoyo de una institución privada llamada Gorbeialde, que trabaja temas de desarrollo turístico.

Espere algunos días mas en Madrid y recibí la confirmación de aprobación de mi asistencia al curso, así que emprendí mi viaje al País Vasco, aun desconocido para mí. Cuando me embarque, aún no sabía exactamente donde me quedaría a dormir, no conocía exactamente donde quedaba el instituto donde se impartiría el curso, solo sabia que debía llegar a Bilbao y luego a un pueblo llamado Galdakao. Tenia información que la ciudad principal era Bilbao y que tenía tres provincias: Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, ah! y que sus habitantes eran muy regionalistas pues se consideraban un país independiente.

De Madrid a Bilbao, son 5 horas de viaje, así que me subí a unos buses muy cómodos y equipados de la empresa ALSA. Aun no sabía exactamente como llegar a Galdakao, a pesar de que los organizadores del curso me explicaron escuetamente como llegar. No entendía aún muy bien las conexiones, pero no me preocupaba, porque la gente en la calle siempre da información, o la persona que vende el periódico o el taxista o en el café, así que no me preocupaba, lo principal era llegar un día antes y estar a la hora indicada.

Siempre he intentado llegar a la ciudad principal para poder tomar de allí las conexiones a los pueblos del interior, igual que en mi país y siempre me ha resultado muy bien. Aunque muchas personas, me dicen que como puedo viajar sin tener todo planificado, sin saber exactamente donde llegar y donde comer! No soy una viajera que le guste planificar todo al milímetro, me basta con saber cómo llegar al lugar y ya en el sitio interactuar con el poblador local, que es el guía más experto que he conocido en estos viajes de aventura.

Después de unas horas de viaje, llegue a Bilbao, una ciudad muy moderna, comercial y cosmopolita, con mucha vida cultural y nocturna. Menos mal que llegue al mediodía, así que tenía tiempo de tomar un bus de conexión a Galdakao. Camine con mi mochila unas cuantas cuadras, y pregunte a la primera persona que paso sobre los buses a Galdakao y me indico un paradero de buses que van a las provincias del interior. Cuando llegue al paradero, la gente me miraba extrañada, asombrada, algunos con un poco de desconfianza, claro, con la pinta que tenia de cansada latina, con el blue yean gastado, piel de color trigueña quemada por el sol, cabello negro con pinta de árabe, era rara mi presencia entre tanta gente blanca, bien vestida-fashion y todos casi rubios!!! ¿No?, en fin, pero ya estaba un poco acostumbrada a esto, pero a veces me chocaban las miradas de algunas personas. Creo que lo que más llama la atención de estas personas, es mi presencia en lugares no turísticos, donde se mueve la gente común y corriente, donde la gente espera el tren, el bus, donde se hace la cola para el banco, lugares que no son utilizados necesariamente por los turistas. Nunca he realizado actividades del turista común, siempre he hecho todo lo que hace la gente común en su país y me he mezclado con la gente, con el habitante común, y he convivido con ellos. He utilizado sus servicios como si fuera uno de ellos y creo que eso siempre ha llamado la atención, por lo menos en mi caso porque aparecía en lugares inesperados! ¿Habrá sido eso lo que más llamaba la atención? Aun no lo sé.

La situación es que espere en el paradero como todos, me subí con todos y listo! Al subir pregunte al chofer sobre Galdakao, y me dijo que si iba. El bus comenzó a alejarse de la ciudad y comenzó a cambiar el paisaje: más bosques, grandes áreas verdes, colinas con casitas de piedra-madera, la mayoría de ellas cercanas a la carretera. También pude ver algunos riachuelos. Durante ciertos tramos el bus entraba a pequeños pueblos con pistas empedradas y casitas de piedra, con una iglesia, un bar, una panadería, un puesto de periódico y un pequeño market. Pude percibir mucha tranquilidad en cada pueblo, algunos parecían vacios, sin actividad, sin gente, como pueblos fantasmas.

Estaba al tanto de la hora, porque no quería llegar de noche pues se me complicaría la búsqueda de un alojamiento, aunque he llegado de noche a muchos lugares y no ha pasado nada, pero no quería pasármela horas buscando un albergue o un hotel… ¿Habrán albergues baratos en este pueblo? Después de casi una hora de recorrido, observé que era la única pasajera que quedaba en el bus, la mayoría de gente se bajo en los pueblos aledaños. Pregunte al chofer si faltaba mucho - porque pensaba que me había pasado o desviado de la ruta- y me dijo que ya estábamos cerca. Ya nadie mas tomaba el bus y eso era extraño para mi.

Cada vez que avanzábamos podía ver más bosques, y más zonas deshabitadas, como que estuviera saliendo a otra zona. Podía ver algunas fábricas de autos muy pegadas a la carretera, una fabrica de cemento, las vías del tren, algunas huertas caseras. Después de un largo recorrido sola en el bus, el chofer me aviso que debía bajar en el siguiente paradero y en ese momento vi que el cielo se empezó a nublar, y de pronto empezó a llover. El paradero estaba en medio de la nada, en medio de una gran extensión de campo y entonces antes de bajar le pregunto al chofer: “¿donde esta el Instituto de enseñanza de Galdakao, seguro que es aquí?” y me dijo: “camine unos cinco minutos hacia adentro y encontrara el sitio”. Baje con mi mochila, mis libros y mi botella de agua, y me quede allí parada observando. Me moría de hambre, de frio y de cansancio!!.

Entonces camine un poco hacia las colinas y vi un conjunto de arboles inmensos que rodeaban algo, luego ví una ventana, me acerque mas y era la escuela que estaba como enmarañada entre la vegetación. El sitio era muy lindo, rural al máximo, naturaleza pura, que bonito estudiar aquí. La entrada estaba lejos, así que tuve que caminar un buen tramo.

Eran como las 3 de la tarde y cada vez llovía mas, y todavía tenia que buscar mi alojamiento, pero no veía a nadie en los alrededores del instituto, parecía que no habían clases, pero tampoco había personal administrativo, no veía a nadie!!! Al fin llegue a la puerta y cuando me disponía a entrar apareció un señor con barba, no tan mayor de unos 40 años, un poco bajo y gordito, y me abrió la puerta mirándome asombrado e impactado. Entonces le pregunte: “Buenas Tardes Señor, ¿sabe usted si aquí será el Curso de Turismo Rural?”, el señor un poco asombrado y con una cara de signo de interrogación me dijo: “No tengo información, le han dicho con quien debe hablar?” “Si”, le dije, “con Koldo”. Y me dijo: “pero el no viene aquí, trabaja en la Asociación Gorbeialde”. Y le dije: “Sí, efectivamente el me llamo para que viniera al curso, ¿donde lo puedo encontrar?”

El señor me hizo pasar al Instituto, me ayudo con mi mochila y me invito a entrar a una oficina, nos sentamos, y me dio un poco de agua, como me habría visto! de hecho muy cansada. Y luego me dijo: “vamos a ver si hay alguien la oficina de cursos”. Subimos al segundo piso y en el camino me fue preguntando algunas cosas, como me llamaba, de donde era, de donde venia, como elegí este lugar para estudiar, que valiente, etc, etc cuando llegamos a la oficina, preguntamos sobre el curso y efectivamente empezaba mañana, pero nos informaron que ya todos estaban de salida, así que ya no estaba la persona encargada.

Mi nuevo anfitrión JM, (que así lo llamare para proteger su identidad), llamo a Koldo, pues se conocían, porque como en Perú y en muchas partes del mundo, también se aplica el lema “en pueblo chico, todos se conocen”. JM no logró comunicarse con Koldo así que no me quedaba otra que esperar hasta mañana.

Mi encuentro con este señor no termino allí, después de intentar realizar todas las coordinaciones, continuó con el interrogatorio. Seguimos conversando en aquella salita, pero yo no tenia mucho tiempo.. Le pregunte si conocía un albergue u hotel barato en la zona y me dijo que aquí no habían muchos hospedajes y que los albergues estaban lejos, y entonces me hizo una propuesta: “pero, no hay problema, mira te puedes quedar en mi casa!!! Y yo me dije: ¡¡queeeeeeeeeeeeeeee!!!! ¡Quién era este señor que de buenas a primeras le ofrece su casa a una desconocida!, no lo conocía y no sabia si era un acosador o algo así!, ¡si era de fiar! ¡Si vivía solo!, etc. Me provocó un poco de desconfianza su propuesta aunque había sido muy amable conmigo.

Le dije que no, que no se preocupara y que debía irme. Me acompaño hasta afuera e insistió diciéndome que a su esposa le gustaría mucho que me quedara en su casa y que su Mamá también estaría contenta, porque tiene una casa de campo muy grande con muchas habitaciones y que también podía quedarme allí. Insistió diciéndome que podía quedarme solo esta noche y luego ver otro lugar. Cuando me dijo todo esto me dio mas confianza, por lo menos sabia que tenia esposa!!! Así que después de decirle que le pagaría por el alojamiento, acepté. JM estaba feliz era como si hubiera encontrado a una hija prodiga o algo así, lo veía como si hubiera encontrado algo valioso, único, nuevo, no se exactamente como explicarlo, pero lo vi muy emocionado. Nos dirigimos a su auto, subió mi mochila, mi maletín y listo!! ¡Yo estaba muerta de hambre, de frio, de cansancio y de hablar tanto, solo quería dormir y comer pero JM no paraba de hablar!.

A partir de ese momento me convertí en una integrante más de la familia BB (por las iniciales de los apellidos de mi nueva familia). Conocí a Arantxa, esposa de JM y a sus hijas pequeñas, me adoptaron con tal cariño y aceptación que ni yo misma lo podía creer!. Esa tarde comí pescado, ensalada, vino de la zona, pan y unos dulces regionales, me asignaron un cuarto muy bonito, y con un poco de vergüenza me instale allí porque el departamento era muy pequeño.

Al día siguiente JM me llevo al instituto, porque era profesor de allí, imagínense! El curso empezaba en la tarde por tanto tenía tiempo de buscar un hotel, pero JM y su esposa insistieron en que me quedara en su casa, así que me quede, me sentía a gusto. Mis clases comenzaron, Arantxa y yo nos hicimos grandes amigas, pero a veces me trataba y me atendía como a una hija! Sus hijas se encariñaron pronto conmigo y también jugábamos, conversábamos y salíamos a pasear.

Lo que viví los siguientes cuatro meses pueden ser parte de muchos, muchos artículos como este porque me convertí en parte importante de esta familia, viajamos por todo el territorio español, viajamos a veces toda la familia completa, a veces yo viajaba con JM y su esposa, a veces solo con ella, conocí todo el País Vasco, Málaga, Sevilla, Rioja, etc, conocí a toda la familia completa con presentación oficial y todo!: abuelos, nietos, tíos, padres, etc, compartimos cumpleaños, fiestas del pueblo, misas, aniversarios, hasta nacimientos, y ninguno de ellos se cansaba de preguntarme sobre mi y mi país. Creo que tenemos un encanto latino especial, solo la forma de hablar y de expresarnos llama la atención y creo que haber llegar a este pequeño pueblito donde no hay extranjeros fue un gran acontecimiento para estas personas.

Comimos en miles de restaurantes y visitamos muchos bares, también íbamos a centros culturales, centros comerciales y zonas turísticas muy lindas como el famoso Guggenheim en Bilbao, San Juan de Gaztelugatxe , un recorrido cercano al mar o a la plaza principal de Gernika, nos fuimos hasta Pamplona. Siempre intente pagar por todo, pero nunca me dejaron. En un momento deje un billete guardado y lo encontraron y se molestaron mucho.

En la mayoría de mis viajes siempre ha existido un común denominador, y que a veces se repite dentro del Perú: el encuentro con una familia que me acoge de forma automática. La experiencia con esta familia y todos sus integrantes es inolvidable. Estuve con ellos cerca de tres meses y fue una de las estadías más largas e interesantes que he vivido, no solo porque hubo un aprendizaje mutuo, sino porque aun existen personas que confían, que respetan y tienen un interés genuino por conocer otras culturas. Esta confianza posiblemente no se de en las grandes ciudades pero en los ámbitos rurales aun existen las “puertas abiertas al forastero”, la solidaridad y la confianza, que esperemos no se pierda en nuestros pueblos. Sobre el común denominador que me persigue, ¿tendrá algo que ver esto con el destino? no lo se, pero fue una experiencia inolvidable y el inicio de una amistad que dura hasta estos días. Hasta otro viaje!

7 comentarios:

Mikhaela dijo...

Hola!
Errante Viajera:

Hmmm...
Debe ser tu personalidad. Tus buenas maneras... Lo que logras transmitir a las otras personas...

Erranteviajero dijo...

Gracias por comentar y seguirme Mikhaela.A veces pienso que es obra del destino...pero es cierto que cuando una tiene buena disposicion todo sale bien...
Gracias

Anónimo dijo...

Hola!
Mi estimada Viajera:

Destino...

Pero ten presente que: La manera en la que tú tomas las riendas de tú destino es más determinante que el mismo destino.

Hasta ahora... según nos has relatado en tus aventuras.

Mucho tiene que ver tambien tu magnetismo personal.

Je,Je,Je... ;)

Deberias subir una fotito tuya...

Errante dijo...

Gracias Anonimo por eso del magnetismo!!! ya muchas personas me lo han dicho. Creo que eso de no ser una turista tipica da resultados, aunque a veces no resulta muy bien!
Gracias por seguirme y por comentar mis viajes...

KiyanB dijo...

Hola!
Viajera Errante:

A propósito de destino... & Tú


http://www.youtube.com/watch?v=-eCvTx5nDDA&feature=PlayList&p=176F58D036D34A64&playnext_from=PL&playnext=1&index=2

Anónimo dijo...

Hola!

Je,Je,Je...

Pues coincido contigo KiyanB tanto si habría que ponerle música a alguna de las aventuras de nuestra Viajera...

Como si es que has querido describirla musicalmente...

Errante dijo...

Gracias Kiyanb y Anonimo por sus comentarios...estoy pensando seriamente en musicalizar mis anecdotas! Gracias por seguirme...