miércoles, 20 de mayo de 2009

De Casablanca a Madrid: frontera No.1
Los viajes largos de muchas horas, han sido una constante en mi recorrido por el mundo y no es que lo haya planificado así, sino que era lo que se me presentaba en el camino y en algunos casos era la única posibilidad. Además si uno quiere ir con su mapa chequeando y pasando por todos los pueblos, localidades, ciudades de un país o región pues viajar en bus y tren es una buena opción. En el Perú he viajado en bus más de 20 horas, un día entero y a veces dos días, haciendo un descanso para continuar viaje y llegar a cualquiera de nuestras ciudades de la selva o de la sierra.

He viajado también en tren largas horas y en barco por el Mediterráneo, el Mar Rojo o por el Río Nilo, y muchas veces en estos recorridos he visto pueblos muy similares a los nuestros y he sentido miles de otras sensaciones e impactos visuales que no olvido. De estos recorridos he ido elaborando mis propias apreciaciones sobre los países, la vida diaria, sus habitantes, sus culturas y todo lo que engloba una nación. He tenido también encuentros con personas y sus historias, así como situaciones que voy relatando poco a poco en este espacio que me permite exteriorizar mis vivencias. Mientras recorría mis últimos días en Marruecos, iba planificando mi próximo viaje que seria España. La ciudad de Casablanca – donde se filmó esa película antigua de 1942- siempre fue mi punto de referencia cuando viajaba por el territorio Marroquí, y regresaba a ella para organizarme y salir de nuevo hacia otra ciudad. Se podría decir que Casablanca es la ciudad mas activa de este país, es la ciudad más grande de Marruecos en la costa del Océano Atlántico, es la ciudad más comercial y la capital económica de esta nación, y esta ubicada a 80 kilómetros de Rabat la capital. Desde este punto parte la mayor cantidad de buses, trenes, barcos etcétera, hacia todo el territorio. Aunque Rabat me gusta mucho más, Casablanca es el punto clave de movimiento comercial y económico.

El vuelo Casablanca-Madrid estaba un poco caro así que consulte con mis informantes - los chicos de la recepción del hotel, que todo lo saben- si había otra forma de llegar a Madrid y sí que lo había, en bus! Me aconsejaron que me acerque a la empresa de autobuses CTM- Compagnie de Transports au Maroc, les pedí la dirección y me fui a hacer la consulta. Debía llegar a la calle Siège Social: 23 Rue Lèon L´Africain. Aunque me encanta esta búsqueda de direcciones en un país totalmente desconocido para mi, a veces camino kilómetros y me pierdo y me desvío horrible, pero al final llego. Lo que me gusta es cuando consulto a las personas en la calle, al habitante de a pie, al poblador común y corriente que anda en la calle trabajando, realizando sus gestiones, comprando. Cada uno te ayuda a su manera y algunos prácticamente te llevan de la mano al lugar, lo cual es una maravilla de hospitalidad!

Camine una media hora aproximadamente y no era tan difícil llegar, porque bastaba con dar el nombre del empresa de transporte y listo! ¡Más conocida que la ruda! Cuando llegue a la oficina, como siempre encontré un movimiento bárbaro de personas, gente que llegaba con miles de maletas, gente que partía, gente que llegaba como yo a comprar, etcétera. Primero me detuve a leer todos los paneles de información y a observar un poco el lugar. Resulta que ésta es la empresa de transporte mas importante de Marruecos, recorre mas de 80 ciudades del interior del país y va a mas de 40 destinos internacionales entre ellos España, Francia, Bélgica, Italia, Alemania y otros, así que esta era la empresa que estaba buscando! Pregunte cuanto costaba el pasaje a Madrid y en perfecto español me indicaron que el precio era de 800 Dirham o sea cerca de 90 dólares. Inmediatamente y sin pensarlo dos veces compre el ticket para las 10 de la mañana.

Al día siguiente estuve media hora antes de la hora de salida, pero recién anunciaron la salida a las 10.30am así que puse mi mochila y una maleta – que luego quería dejar en algún lado porque no me facilitaba caminar- en la bodega del bus y ya estaba libre de equipaje. El bus muy moderno, con asientos muy amplios, y muy cómodo. Durante la espera conocí a dos chicas, una que vivía en Barcelona y que llevaba una cama! Sí, ¡una cama completa, mas su equipaje!, y la otra que llevaba una mesa con sillas y vivía en Málaga! ¿Queeeeé?! ¿Será mas barato comprar y llevar todo esto desde Marruecos a España? ¿No será mejor comprarlo en España?. Ambas eran marroquíes y viajaban juntas, hablaban perfecto español. Aquí pude constatar el enorme movimiento de personas que existe entre España y Marruecos y el intercambio de personas, objetos, productos y comercio en general que llevan cada uno de ellos, es increíble, y eso que aun no había visto nada. Finalmente partimos a las 11am y como siempre solo un alemán y yo éramos los únicos occidentales. Aunque algunos pasajeros ya vestían diferente, igual hacíamos la diferencia, aunque yo tenía un parecido a los lugareños. Nos informaron que aproximadamente en siete horas llegaríamos a Tánger la última ciudad Marroquí frontera con España, ubicada en las costas del Estrecho de Gibraltar, que cruzare para llegar a tierras españolas. El puerto de Tánger es uno de los centros mas importantes de comunicación entre España (puerto Bahía de Algeciras) y Marruecos por vía marítima, además es la segunda ciudad comercial e industrial de Marruecos.

Durante el viaje nos detuvimos tres veces, pero no para recoger gente, sino para tramites en sus oficinas base y en otros casos dejaban documentos o algo así. Yo estaba como siempre pegada a la ventana observando todo, todo, lo mas mínimo.


Pude notar muy buenas carreteras y autopistas, campos verdes, alfombras de flores de color amarillo o naranja, tierras de cultivo, vid, pueblos rurales. Muy pocos anuncios en las carreteras. De pronto algunos letreros ya nos indicaban las cercanía a Tánger, poco a poco pasamos del paisaje rural a la ciudad moderna, edificios, tiendas de ropa, supermercados, y otros centros comerciales más. Finalmente llegue al Puerto de Tánger como a las 5.30pm hacia frío y viento. Bajamos del bus y todos sacamos nuestras maletas, estábamos como en un estacionamiento inmenso, inmenso, casi vacío. Nadie te explica nada, los chóferes del bus desaparecieron, así que seguí al grupo, veía que recogían de una oficina un ticket e hice lo mismo, era el ticket para el ferry que cruzará el Estrecho de Gibraltar y una ficha para colocar mis datos para la policía marroquí: inmigration form. ¡Nunca me explicaron en Casablanca que debía recoger este ticket!. Intentaba no retrasarme para no perder al grupo. Mientras camina, observaba que detrás llegaba otro bus, y luego otro y otro, y así todo se fue llenando de gente. Camine con mis maletas, mi ticket, y mi pasaporte a unas casetas de salida del país con policías marroquíes por todos lados. Cuando llegue la cantidad de gente era impresionante: velos túnicas, turbantes, maletas, maletines, mochilas, muebles, cajas, bolsas, niños, mujeres, ancianos, jóvenes, todo se mezclaba, era un mar de gente y un bullicio fuerte. No pude ver quienes llegaban o quienes salían del país, pero luego me di cuenta que todas estas personas salían de Marruecos y vivían en España! Intente colocarme en una cola frente a las casetas, que casi ni se veían. Creo que llegue después de una hora a la ventanilla de migraciones para que me sellen la salida del país en el pasaporte y pasar mis maletas por las maquinas de rayos X, que ya las he pasado mas de un “millón” de veces. Luego seguía un pasillo encerrado en un tubo de vidrio ¿a donde irá este camino? , yo solo seguía a la multitud. Estaba agotada, había caminando largo rato con mis cosas y encima este túnel era tan estrecho que era imposible caminar bien. Después de una larga caminata desemboque con todas mis maletas a la entrada de un tremendo buque, una inmensidad de alto y de ancho, una maquina impresionante. El buque era de primera, tenía restaurante, bar, sala de juegos, tiendas, peluquería, banco, todo lo que uno pudiera imaginar. De Tánger a Algeciras (Puerto Español) en Ferry, son dos horas y media. El barco partió a las 8 de la noche, o sea estuve cerca de tres en el puerto haciendo trámites e instalándome y como yo cientos de personas. El Buque estaba lleno de personas, buses y de carga en general. En este buque estaba mi bus que me llevaría a Madrid. Quería ver desde algún lado el mar, porque a cubierta estaba prohibido subir, así que encontré un lugar donde podía divisar algo. Por ratos me sentía mareada y el buque se movía: ¡¿cómo es posible que esta tremenda embarcación se mueva así, pensé?! Había tormenta y el barco se convertía en un barquito de papel ante el poderío del mar...!!Solo veía con asombro como chocaban las enormes olas en la proa.

Llegamos al puerto de Algeciras a las 10.30pm, un puerto muy iluminado, moderno y enorme. La salida del ferry fue terrible, los marroquíes son muy desesperados, salían corriendo, abalanzándose sobre la gente, no tienen paciencia. Apenas abren la puerta del barco te encuentras otra vez con un túnel de vidrio que te lleva a una gran sala donde está, nada menos y nada más que la policía española. La sala esta llena de policías. Desde allí pude ver como unas grúas bajaban la carga de unas enormes cajas de metal, puede ver algunos cruceros en el mar, y buques de armada. Creo que yo era la única que se detenía a observar lo que había y lo que sucedía alrededor, el resto solo entraba a la sala casi corriendo, empujando y apurados a los controles migratorios. Luego de observar un momento y descansar, camine hacia un pasillo siguiendo siempre a la multitud, luego llegue a otro pasillo, y a otro, y a otro, ¡cuando terminara esto!, me dije. Llegue a pasillo con piso eléctrico y finalmente llegue a una gran sala con cuatro ventanillas donde esta la policía española-migraciones.

No sabia donde colocarme, ¿que me dirían?, pensé. Siempre he tenido temor a los pasos fronterizos, por los interrogatorios y porque a veces abusan y utilizan la autoridad para maltratar. Entonces sin pensarlo mucho, me puse en la cola del policía menos joven. Veía que todos los marroquíes pasaban muy rápido: sello, firma y listo! Todos con pasaporte verde y yo era la única con pasaporte rojo. Cuando estaba la cola ya eran las 11.30pm. En ese momento llegó mi turno, le entregue mi pasaporte al policía y entonces dijo: ¿Usted viene de Lima o de Marruecos?, y le contesté: “de Marruecos, señor” . De allí intente explicarle que estaba haciendo un viaje muy largo y que había salido de mi país hace cinco meses, y que había estado en Marruecos dos meses y que ahora sigo mi viaje a toda Europa. El policía no me creyó mucho, me miró un poco asombrado. Comenzó a revisar hoja por hoja y veía las visas que tenia de varios países y entonces continuó: ¿ha estado en Egipto?, me dijo, y yo asentía. En ese momento pensaba: “claro, esta es una entrada poco inusual a España para una “turista” y todavía peruana!”. ¿Qué hacia esta señorita llegando en un ferry desde Marruecos y con una visa de tres meses obtenida en la Embajada de España en Rabat y todavía con rasgos árabes? Intente no pensar nada, y estar lo mas tranquila posible y decir la verdad. El policía seguía revisando mi pasaporte, chequeaba con una luz el papel de la visa schengen y después de largo rato, sello mi pasaporte de entrada a España. ¡Por que tanta revisión! o ¿es un caso especial y no tan común?, me dije.

Camine con mis maletas, casi muerta del agotamiento y con el stress final de migraciones, hacia la maquina de rayos X para volver a pasar mis maletas por el control policial y aquí ya mis fuerzas llegaron a cero. Solo quería dormir y tomar algo caliente porque estaba congelada, pero debía seguir caminando hasta la salida. Seguí al grupo caminando lento y salí a un gran estacionamiento con mas 30 buses estacionados. ¿Cuál seria mi bus?, ¿cómo es este sistema? Intente divisar mi bus leyendo el panel en la ventana delantera de los buses, pero habían varios buses que iban a Madrid. Entonces pregunte a los chóferes, que ya eran españoles, y lo ubiqué. Allí estaban las chicas marroquíes, ¡sí las de la mesa y de la cama! ¡Ya estaba en España!

La experiencia de pasar de un país a otro, siempre es toda una vivencia especialmente si uno va viajando entre los países de Asia, África, o Europa en bus. A pesar de que la era de información y la tecnología esta acortando distancias, “abriendo mas fronteras”, acercando mas a la gente y a las culturas – aunque yo no lo creo del todo-, pienso que mas bien esta cerrando fronteras y distanciando antes que integrar. Aun existe mucha inseguridad, miedo, desconfianza y a veces exagerada hacia personas de algunas nacionalidades, y no necesariamente por culpa de uno, sino de otras personas que se portan muy mal en países que los acogen -bueno justos pagan por pecadores-. Un gran cambio seria lograr que las fronteras sean más amigables, más humanas a través de los policías que son el primer contacto que un extranjero tiene al llegar a una nueva tierra, como me sucedió a mi. Pero ¿Saben lo que yo quería en realidad? una bienvenida cordial y una cama caliente. Hasta otro viaje!




6 comentarios:

myeri dijo...

HI COMOE ESTAS, WAO TUVISTE UN VIAJE INCREIBLE, SENTISTE LO QUE USUALMENTE A LATINOS LES PASA, EN LAS FRONTERAS, LO MALO ESTA EN GENERALIZAR, SIPUES, PERO LO HACEN POR LA EXPERIENCIAS YA VISTAS ANTES, PERO EN FIN.

SUERTE EN TUS VIAJES. CUIDATE MUCHO CIAO
ERIKA

Erranteviajero dijo...

Hola Myeri, gracias por tu comentario. Si pues es todo un problema este tema, no se puede viajar tranquilo no? pero ojala vaya cambiando el trato poco a poco y que la gente se porte mejor en un paìs extranjero!!.
Gracias de nuevo

Anónimo dijo...

Hola!
Viajera:

Ya pues... Esta bien que no hagamos comentarios pero no nos dejes olvidados...

Siempre nos damos una vueltecita por aquí esperando novedades tuyas.

Erranteviajero dijo...

Hola Anonimo, muchas gracias por seguirme siempre...y por darme impulso. He tenido unos problemillas tecnologicos con mi lap, pero pronto estare publicando pronto...no paso de este mes...
Saludos y gracias por tu comentario

Mikhaela dijo...

Hola! Errante Viajera:

Espero que estos meses de "vacaciones" por problemas tecnológicos pasen pronto...

Siempre es un gusto leerte y ya se te está extrañando bastante.

Y como dice anónimo de repente no hemos estado comentando mucho, pero siempre te leemos y damos una vueltita para ver en qué novedades andas.

Errante dijo...

Gracias Mikhaela, perdon que recien te conteste....gracias por seguirme, prometo no alejarme de nuevo, acabo de actualizar....haber que te parece esta nueva anecdota....gracias por seguirme!